Poemas de Mahfúd Massís

En el programa 95 se escuchan poemas de Mahfúd Massís,

Mahfúd fue un poeta chileno de origen palestino que vivió el exilio durante la dictadura militar . Sus versos, cargados de un fuerte espíritu revolucionario y un extraño simbolismo, transmiten un sentimiento oscuro y angustiado que nos remite a ciertos crípticos textos bíblicos así como a la belleza oracular de los textos heraclitianos.


Mahfud y Lukó

Poema de las manos muertas    

Toma mi mano, este hueso que estará un día podrido.
Apriétala, ponla sobre tu corazón mientras dura la noche.
Con ella escribo esta estrofa muerta, reviento una mariposa cada mañana.
Con ella te digo adiós, pájaro viejo.
Mira mis manos. Sólo así comprenderás mi tristeza.
Si te rompieran el corazón, si te comieran el cerebro, tendrías estas mismas manos
coronadas de aire invisible, de pámpanos muertos. Con ellas beberías
la sopa enlutada del invierno, rodeado de escarabajos y de hijos.

Perro nuestro que estás en los cielos, ¡defiéndeme estas manos !
Que no se cubran de gusanos sino en la hora
en que los hurones levantan sus patas al tardecer, otras
manos escriban : “fue un extraño salvaje en la tierra”.

Encontrarás mi mano sobre el velador alguna noche,
rodeada de carbón, incapaz de abrazar tu cintura,
agarrando la sombra, el tabaco
del cigarro funeral en el viento. En mi rostro -despiadado y distante-
hallarás sólo una pagoda de hueso, el resto
de una verdad enterrada.

 

(Del “Libro de los astros apagados” Chile 1965 )

 

 

 

 

CARTA A LUKÓ DESDE EL ASERRADERO

AMOR mío, mientras duermes sola, solitaria en puerto Aysén,
fumo este oscuro tabaco a tu memoria,
mordiendo mi pipa, como si fuera el dedo de Dios,
aterido, colgado del charqui de la lengua.

El mundo tiene una joroba lejos de ti,
y todo me miran
como locos estorninos,
como el endemoniado en medio de la tormenta.

Lejos de tí ¡qué cielo de ratones!
¡Que año sin enero, qué ángel sin leña en la edad fría!
Y si pregunto a los transeúntes por tus ojos claros,
escucho solo el trueno de la soledad, el toro negro.

Soy entonces un estropajo que mira la luna,
un ave
que desciende sobre tu rostro
o simplemente
un cuervo arrugado, como este firmamento con cara de viejo,
detenido en el ocaso como una flor podrida
y que mueve su paleta en el garbanzo quemado.

 

Expedición al tiempo

Lo despistado, lo roto, me sigue detrás como un caballo muerto. Lo que cayó en el paño de las indecisiones, el agua terca, y quedó tirado en el camino.
En este vaso con un perro adentro, y que bebo solitario en esta noche, frente a resoluciones quemadas, a un ángel como si fuese de hueso, penetro otra vez en mí, desciendo en un largo viaje,
oliendo el camino, fumándome el tabaco del alma,o interrogando al enano que vive a espaldas de mi rostro.

Pero hay una piel negra, un tiempo de labio leporino, algo rasgado y esencial entre esta muerte de ahora y el candado seco de otras floraciones. Partieron los días, como golondrinas de arena, o la amante de tristes ojos, y cuanto intenté rescatar está como cuero tendido. Yo te recuerdo atravesada por la jabalina del tiempo.
¡Qué largo andar ! ¡Qué largo viaje para este día !
Abarcabas el espacio negro, acariciabas el hocico de las horas, y yo, tenaz, ardiente, miserable, retrotrayendo un azar temible, un velo despedazado en el estupor pretérito,
pero lejano, irremediable, como una nube entre la pierna abierta.

Nocturno del piano

El piano, con su quijada negra, con sus dientes blancos cruzados de gusanos, canta como un papa melancólico. Sus notas caen como los huevos del esturión muerto sobre mi corazón en esta noche.
Mata al demonio del piano, amiga mía, ahoga en su vientre la furia escarlata. Rompe su levita de caballero velado ; pero déjame solo, ahorcado en la cama.
El virrey baila el tango mientras lloramos, agita sus orejas como toneles, evocando a Francisca, a Leonor, a otras luces devoradoras, (doblando un pliego de su carne, realizando hechizos sobre el fuego), pero el piano, mi niña, resuena imperial, desierto, triunfando siempre de la fatiga, en tanto el virrey ríe, quimérico y hostil, mostrando su halcón de oro.
Mata al demonio del piano, amiga mía; escucha cómo resbala sobre los gladiolos, rompiendo los sacos de la memoria, antiguas sombras, y vacila como hembra preñada encendiendo un candil, una muerte nueva en el ciervo blanco del pecho, una segundo vida que desconozco, y que rechazo
como la horma negra a la nube.

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Poemas de Liliana Ancalao.

En el programa 94, se leen poemas de Liliana Ancalao.

Aquí publicamos algunos, tal cual aparecen en el sitio Poesía de Medellín,

Debajo, notas y aclaraciones sobre Liliana y enlaces varios a otros lugares interesantes que difunden su obra.

 

Liliana Ancalao. Imagen obtenida de http://poesiamedellin.tumblr.com/

***

 

Cuando me muera deberé cruzar el río

(de Mujeres a la intemperie)

 

Cuando me muera deberé cruzar el río

Qué perro hará de guía si no tengo

un perro flaco que olerá mi cobardía

irá a mi lado

Y estará la vieja en la balsa

Le entregaré dos llankas

para que me cruce

Las piedras arrancadas de cuajo

de mi garganta

de mi estómago

crecidas en los dolores

en los gritos que no pude gritar

cuando se agrandaban mis ojos

y hacía que vivía

Entregaré esas piedras

y no habrá más

seguro lágrimas

porque no pude encontrarle el secreto a esta vida

porque me fui

detrás de los fantasmas

buscando tramas

y arañas

y cántaros

y hojas

¿reconocerá la vieja su valor?

Subiremos con mi perro

La balsa se deslizará en la tarde

hacia el oeste

Arribaremos

Y tiene que estar allí mi hermana menor

tiene que estar

no puede ser la muerte una nada para un pájaro

para quien ha pintado con pinceles el fuego

Ella tendrá cicatrices visibles en los ojos

sus ojos más certeros aún

hurgarán en mí

hasta sacarme las espinas

me dibujará el rostro con sus dedos

una huella de choique

arderá el fuego sobre piedras azules

comeremos corazones palpitantes

y mi hermana pintará un kultrun en el aire

con la sangre

Después no sabré

si soy un caballo

o un resuello

si es el viento una trutuka

y saldremos galopando

a desparramar las estrellas del río

y en el movimiento circular

sabré de una vez

qué es ser un guerrero que corre libre hacia la muerte

qué visiones lo ardían

Regresaremos al mallín

y habrá la gente alrededor del fuego

las ollas tiznadas y la luna

y cada hoja de los álamos brillando

Entonces me recordaré

de ellos tan lejos

y moriré de nuevo

de los barrios planes de vivienda

creciendo en vértigo

en la ciudad con horizonte

las bolsas de nylon y las estrellas allí

entre los cables del alumbrado público.

 

***

 

detrás de los párpados

( de Tejido con lana cruda)

 

detrás de los párpados queda la vigilia detenida

en el sueño un haz de luz centellea

y sospecho

que un paso más acá están las respuestas

recuerdo que en sueños

puedo volar

y vuelo

sobre escaleras rotas alturas silenciosas

y hombres que espían

¿qué fui yo?

¿qué delicados pies tenía

que corría sobre el cuerpo de la nocheaire?

¿qué mensaje llevaba?

¿qué vértigo me hundió los ojosmiedo?

¿qué burla corrosiva tocó mi hombro

y me abandonó despierta en la otra orilla?

¿alguien fue enviada en mi lugar?

¿alguien curó mis alas rasgadas por el silencio?

que no supe llegar a destino

y que se desarmó mi vuelo leve y blanco en la neblina

y que estoy condenada en cada sueño

a repetir el intento

hasta que pueda fervorosa

traspasar en vuelo los párpados de la vigilia

y me gane

amanecer al mundo

con dos cicatrices en la espalda

 

Liliana Ancalao nació en Diadema Argentina (Comodoro Rivadavia, Chubut), en 1961. Sus orígenes en este Wall Mapu territorio se remontan al tiempo en que sus bisabuelos iban y venían a través de la cordillera y no se habían impuesto los límites estatales de Chile y Argentina.

Publicó: “Tejido con lana cruda” (2001), y “Mujeres a la intemperie-pu zomo wekuntu mew” (2009), ambos poemarios reeditados en 2010 por El suri porfiado. Parte de su obra ha sido incluida en las antologías “Taller de escritores. Lenguas Indígenas de América” (1997, Temuco, Chile), “La memoria iluminada. Poesía mapuche contemporánea” (2007, Málaga, España), “Mamihlapinatapai, poesía de mujeres mapuche, selknam y yámana”, “Escribir en la muralla, poesía política mapuche” (2010, coedición Desde la gente y Centro cultural de la cooperación) y “Kümedungun-kümewirin antología poética de mujeres mapuche siglos XX-XXI” (2011 LOM Ediciones, Chile).

Ha publicado artículos para revistas culturales y artísticas como El Camarote y Boca de Sapo. Es profesora en Letras y Directora del colegio provincial 723. Coordinó un ciclo de Arte Popular en los Barrios y junto a los trovadores patagónicos difunde su poesía desde la oralidad. Como parte de la comunidad Ñamkulawen, promueve actividades de rescate y fortalecimiento cultural, como la realización de la ceremonia anual del Wiñoy Tripantü y Experiencias de Educación Autónoma mapuche.

 

Entrevistas, notas y más poemas de Liliana Ancalao:

Blog de papeles blancos.

http://blogdepapelesblancos.blogspot.com.ar/2012/07/liliana-ancalao.html

Revista del Mar al Caracol

http://revistadelmaralcaracol.com.ar/mar-cultural/703/

Memoria de la Tierra sagrada (Liliana Ancalao, Nación Mapuche, Argentina) _Julio 2014

Leído por ella misma en el Festival Internacional de Poesía de Medellín

https://www.youtube.com/watch?v=-oFtp9EtraU

Poemas de Matías Massa, de La reproducción de la tristeza.

En el programa 88, escuchamos  poemas de La reproducción de la tristeza. Un libro de Matías Massa.

 
 

Matías Massa
Matías Massa
 
 
                 La reproducción de la tristeza es un ensayo poético que recupera e intenta reescribir las estrategias de la reproducción social de Pierre Bourdieu. La sociedad capitalista logra mantener su hegemonía gracias a sutiles y no tan sutiles estrategias que hacen que los modos de dominación se reproduzcan generación tras generación, con muy pocos cambios entre unas y otras.
 
El lenguaje de las ciencias sociales, y de las ciencias en general, hace lo propio para que los modos de conocimiento perpetúen su legitimidad bajo el paraguas de las ciencias, deslegitimando otros tipos de acceso al conocimiento como lo es el discurso poético, o artístico.
 
La reproducción de la tristeza es un intento por develar hipocresías en la lengua del poeta, en la del canto, en la de la ironía o el develamiento de ciertos mecanismos culturales que son formadores de gusto, de opinión, de conciencia, y en definitiva, reproductores de un ser funcional al capitalismo de consumo, de base patriarcal, clasista y sorete.
 
 
 
II.VII
 
Es la máquina de crear
lágrimas en masa, recuerdos,
maneras de llorar y recordar,
es la máquina de naturalizar
el mal
el hambre
las violencias
y se autoclona
y nos sigue llevando
detrás de la zanahoria
al volcán.
 
 
IV. III
 
 
Si no tenés sangre
de Barbie o Rambo
raramente seas
la militar o el principe
de esta fiesta.
Si tenés sangre
de obrero de hospital
playmobil
de cuidadora de granja
de ponys pequeños rosas
de ejecutivo de fábrica
de calzones
está aún para vos
el espejo deforme
el cobre
el juego de la carne
de los pobres.
Los asilados
y analfabetos
y inconclusos
no tenemos dicha
no tenemos ficha o personaje
nuestros dados han dado
golpe tras golpe predecible
así que
jugamos por perder
en el subsotano
del sistema herido, en el lodo
con mierda hasta los codos.
De la infancia
queda el impulso
las ganas de volarnos
las mentes descifrar
los pentagramas que nunca
tocaron música alguna
ni con la percusión del pecho
ni con los tungos
tambores del llamado
en los labios
como de dios mujer
entristecidos
ramificados en la tele
doloridos resecos por el sol
la mezcla de cristal y alcohol
labios de esa dios fríos
silenciados ocultos amorda-
sados,
Prostit-
uidos,
Labios que nunca antes
arte alguna llegó ni a por asomo
REPRESENTAR.
Labios Múltiples del Número Imaginario Irracional.
 
 
VI.II
Adentro siempre es lejos
no hay perfume y rara vez
raja la noche el silbo 
de los recolectores nocturnos
lejos del centro en la periferia
verde ocre gris ladrillo y luz
crecen zanjones en los ojos 
de humo se zarpan en dengue
los jejenes se inunda todo
nunca llega nada
 
 
VI. I
tus ojos que hicieron un arte
del labio un atardecer ritmo
a tropel del salvaje avance
declive en pradera familia de granos
tus ojos que no pudo
matizar la muerte abstraer
la cámara tus ojos calzados                           Están en la Máquinatus ojos vibrar de sentido 
y sanción de simétrica llama
no ven lo que es                             la que mira es la Máquinay cuando el cerrar
de tus ojos mecánica mágica
abre del mundo los engranajes
en pampas de sueño aparente
tu libre albedrío tu empiria onírica
es el holograma
el reflejo desesperanzador                            de la máquina.
 
 
VI.I*

ver en ojos de nuevos veres

desotros seres de nuestro ayer

atan y aman a seres en eras manos

desatadas – ver ser en esos ojos

atarde  -sidos sientes mañana sin

más que ayer más mañana mejor

                                              Hoy.

 

 
 
La reproducción de la tristeza, Matías Massa
Las estrategias de la reproducción social, Pierre Bourdieu.
 
 

 

 

Microficciones de Nanim Rekacz

En el programa 87 se escuchan algunas microficciones de Nanim Rekacz: escritora, bloguera, fotógrafa, viajera e intérprete asombrada que acaba de publicar Jardín Felino, en Macedonia Ediciones.

 Aquí, algo de Nanim.

 

imagen obtenida de http://nanimr.blogspot.com.ar
imagen obtenida de http://nanimr.blogspot.com.ar
 
PERSISTENCIA
 
Lo seguiré intentando, una y otra vez, aunque choque siempre contra tu pared. Te seguiré mostrando estrellas, indicando senderos, encendiendo la lumbre. Aunque prefieras mirar la tierra, aunque temas caminar, aunque cierres los ojos. Volveré a hablarte aunque me grites, a abrazarte aunque te cierres. No se puede vivir sólo del aire ni de las migas que caen de las mesas de los otros ni esperar el milagro de los panes y los peces. No quiero que llegue el día en que abras la canilla y no brote agua, el plato sobre la mesa esté vacío, y no haya fuego en el hogar. Por eso, seguiré sembrando ideas y brindando alternativas, sonriendo entre las lágrimas, apostando a que cuando llegue el futuro estés preparada.
 
 
LA ROCA PERFECTA
 
Por años había buscado el trozo de mármol adecuado para esculpir una obra que lo inmortalizara: su propia efigie. 
Apoyó el cincel con suavidad en la veta precisa, apuntó con el martillo.
Golpeó. 
 
Y se convirtió en piedra.
 
 
ANTICONSUMISMO
 
Voy a lamer el plato hasta que brille, recogeré las migas
y pasaré el dedo por el fondo de tazas y de vasos.
Haré guisos con las sobras de comida.
Voy a zurcir las medias, remendar las blusas, destejer
 y volver a tejer las bufandas y los sacos.
Lustraré a nuevo los zapatos.
Sembraré zanahorias y haré dulce de zapallos
y me untaré la piel de aloe vera.
Sacaré vino de las uvas de mi patio.
Apagaré el televisor y miraré tan sólo estrellas.
 
Pero hay algo que no voy a mezquinar ni ahorrar: amor.
 
 
CUERPOSCUERDAS
 
Se atan y desatan nudo desnudo nodo trenza hebra sobre hebra hembra sobre hombre abre cierra hombre sobre hembra obra abraza crea sombra asombra danzan dan dan dan.
 
El blog de Nanim Rekacz.
Nanim R. en faceb.

Poemas de Sandra Cornejo

Sandra Cornejo, imagen obtenida de http://poetassigloveintiuno.blogspot.com
Sandra Cornejo,
imagen obtenida de http://poetassigloveintiuno.blogspot.com

EN EL PROGRAMA 86, SE ESCUCHAN ALGUNOS POEMAS DE SANDRA CORNEJO APARECIDOS EN SU ÚLTIMO LIBRO: BAJO LOS RÍOS DEL CIELO. Ediciones al margen, la plata 2014.

 
 
 
 
 
Un lago
 
Cuentan que la profundidad de un lago
es semejante a la altura
de las montañas que lo rodean.
Cada vez que observo
esa superficie
al ras de una breve playa
me conmueve este pensamiento.
Era un día de febrero
un día cálido, sin viento.
Carmen dormía.
Vos y yo caminábamos en el muelle
haciendo equilibrio
entre hierros atravesados
sobre un apoyo invisible.
No te animabas a zambullirte
el agua de un lago siempre es fría, casi helada–
yo apenas jugaba con los pies descalzos
en el oleaje.
Todo el mundo estaba ahí.
La cabaña a pocos metros
el silencio
y en la montaña
la presencia inalterable del fondo del lago.
 
A nuestra familia Quintana en Esquel
 
 
 
Alabanza
 
Por tres generaciones
que yo sepa–
las mujeres de mi familia
perdieron su cría.
Cuando esperaba a mi hijo pensaba en ello.
Comprendí que estaba marcada
que era posible tanto
la noche como el día
por eso
le hablaba a mi criatura
como quien en el buen clima siega el heno
y para el tiempo inclemente
prepara los enseres.
Sangré.
Sangrar no es buena cosa antes del parto.
Ahora
cuando mi hijo va y viene por los caminos del Señor
siento su presencia natural, como la lluvia o el ciruelo
pero hay un instante, en cada día,
que vislumbro el milagro
la diferencia–
y agradezco.
 
 
En el resquicio del invierno
 
En el resquicio del invierno
las brasas arden
ascuas del sol que permanece desnudo
sobre las tejas del hogar.
Alegría y dolor acampan
bajo un mismo cielo.
De cada reino, seres celestes,
cruzan hacia la Comarca.
Un orden cambia
pero la rosa mosqueta aún crece entre los espinos
y las yemas germinan en las araucarias.
Fiel a aquello que querían nuestras almas
la madurez arrebata a la tristeza
sus candelabros nocturnales.
De la mano de los alquimistas
como lobos helados
sin temor al silbido de las balas
regresamos.
 
 
Contextos
 
Una torre cilíndrica de hormigón.
Es lo primero que puede verse en la distancia.
Luego las casas precarias
los muros
y por fin
las rejas.
Después, el alambre de púa
la basura sobre el barro
y un poco más lejos
la villa
los carros
los perros flacos y sedientos.
Dentro
en un mundo parecido al nuestro
me aguardan
amigas de otra vida
reencontradas
no sé muy bien, todavía, por qué.
 
 
En Cösmiko
La defienden.
Es una antorcha que pasan
de mano en mano.
La refugian
como si de algo sirviera
o para alguien la cuidaran.
La contemplan.
En círculos
pintan sobre la pared
“nunca muere”.
 
Murciélagos de la medianoche
mutantes
migratorios.
 
Nos recuerdan lo que fuimos
lo que no habríamos sido
si no fuera por ella
la poesía.
 
Para  El rey de las criaturas La escuela de nadie
 
 
 
 
Fuente: Bajo los ríos del cielo, Sandra Cornejo, Ediciones Al Margen, La Plata, 2014.
 
Sandra Cornejo en Tuerto Rey
 

Poemas de Lea Goldberg

Lea Goldberg

Lea Goldberg

Gracias al peligroso compañero Arturo Serrano, conocimos a Lea Goldberg, una poetisa israelí que quiso participar del programa 85. Algunos dirán que involuntariamente quiso participar, pero el maestro Nadie supone que las personas que se animan a compartir su voz estarán siempre cantando entre nosotros.

          Por otro lado, con respecto a Arturo Serrano, podemos agregar que es poeta amigo compañero necochense y elemento de perpetua zozobra para el maestro Nadie, al punto tal de coordinar un taller de poesía en un neuropsiquiátrico de su ciudad. Esto inquieta al maestro.. porque dice que es él quien debería estar ahi… en el lugar de Arturo o más bien entre los participantes de su taller. Envidia de algún modo la cercanía del mar, la poesía y las instituciones en las que se trabaja con personas a pesar de las instituciones.
          En ese taller, compartieron hace un tiempo unos poemas de Lea Goldberg, y nosotros, lejos pero ahí también, conocimos a esa poetisa y la leemos hoy acá, para que sus palabras sigan su viaje.
 
        Acá, algunos poemas de Lea Goldberg.
 
 MUY LEJOS NO ES EL MAR.
 
No es el mar
lo que está entre nosotros
No es el abismo
lo que está entre nosotros
No es el tiempo
lo que está entre nosotros
 
Es-somos nosotros
quienes estamos entre tú y yo
 
 
 
EN ESTE DÍA
 
En este día se corta el pan
y juntan los frutos en el cesto.
En este día vuelven los hijos a casa
y las hijas esperan a la puerta.
En este día van las nubes al cielo
a anunciar la lluvia bendita a la viña y al huerto.
Y en la ciudad, a la entrada de los mercados
suben los aromas de la manteca y el aceite,
brillan las escamas de los pescados,
fermenta el vino.
 
¡Dónde morirás tú, alma mía, en un día así!
Día pleno y hermoso,
día lleno y sencillo,
día de luz
¡Día que es día!
¡Día como todos los demás días!
Dónde te echarás a descansar
antes que se apague el estrépito.
Dónde le dirás adiós
antes que calle la muchedumbre.
Dónde te irás doliente
antes que cese su alegría.
Dónde dejarás tu noche eterna
antes que beses la primera estrella.
 
 
LA MUERTE DEL CIELO
 
El cielo ya murió.
El árbol agoniza.
¿Quién sabe?
Tal vez sea la piedra
la única que viva.
Sólo queda saber
si no la matarán
con toneladas de caminos
en los barrios nuevos.
Quién habrá de creer
que tuvimos un nombre
grabado en el cielo,
tallado en la madera
y en el centro de la piedra;
y que respiramos
y agonizamos
en una ciudad así.
Entonces ¿qué?
 
Desde hace tiempo
nadie me espera allá.
Y si no existe el mar,
¿qué naves partirán?
La senda breve,
la compañía escasa…
Entonces, ¿qué?
Una semana,
un mes,
un año más.
 
 
Una vez muerta,
el mundo seguirá.
Quién amará a quién
y alguien odiará.
La senda breve,
la cuenta impaga.
Entonces, ¿qué?
¿Una semana?
¿Un mes?
¿Un año más?
 
Cae el rocío y la noche
se congela en mi cara.
En el próximo cruce
idénticos caminos.
Despertaré mañana
y cuando abra mis ojos…
¡Dios!
¡Una semana,
un mes,
un año más…!
 
 
 
 

La Plata Spoon River Antología sobre la inundación.

Imagen obtenida en http://librosdelatalitadorada.blogspot.com
Imagen obtenida en http://librosdelatalitadorada.blogspot.com
Nilda Luján Godoy es una de las víctimas de la inundación de La Plata de abril del 2013.
Nilda Luján Godoy es también el nombre de un poema de Eric Schierloh publicado en La Plata Spoon River en la Colección Los Detectives Salvajes, libros De la talita dorada.
Ese poema, leído por Julián Axat al cumplirse un año de la inundación, se puede escuchar en el programa 85 gracias al registro de Radio Futura.
Aquí, algunos enlaces a esas palabras que forman parte también del Libro Sagrado de Tolosa:
 
 
La Plata Spoon River, Antología sobre la inundación. Texto de Julián Axat en De la Talita Dorada.
Poesía para las víctimas de la inundación. Nota aparecida en revista La Pulseada.
 Radio Futura en youtube: Poesía por la inundación. Registro audiovisual de las lecturas en el marco de las actividades realizadas a un año del 2 de abril del 2013.