Poemas de Matías Massa, de La reproducción de la tristeza.

En el programa 88, escuchamos  poemas de La reproducción de la tristeza. Un libro de Matías Massa.

 
 

Matías Massa
Matías Massa
 
 
                 La reproducción de la tristeza es un ensayo poético que recupera e intenta reescribir las estrategias de la reproducción social de Pierre Bourdieu. La sociedad capitalista logra mantener su hegemonía gracias a sutiles y no tan sutiles estrategias que hacen que los modos de dominación se reproduzcan generación tras generación, con muy pocos cambios entre unas y otras.
 
El lenguaje de las ciencias sociales, y de las ciencias en general, hace lo propio para que los modos de conocimiento perpetúen su legitimidad bajo el paraguas de las ciencias, deslegitimando otros tipos de acceso al conocimiento como lo es el discurso poético, o artístico.
 
La reproducción de la tristeza es un intento por develar hipocresías en la lengua del poeta, en la del canto, en la de la ironía o el develamiento de ciertos mecanismos culturales que son formadores de gusto, de opinión, de conciencia, y en definitiva, reproductores de un ser funcional al capitalismo de consumo, de base patriarcal, clasista y sorete.
 
 
 
II.VII
 
Es la máquina de crear
lágrimas en masa, recuerdos,
maneras de llorar y recordar,
es la máquina de naturalizar
el mal
el hambre
las violencias
y se autoclona
y nos sigue llevando
detrás de la zanahoria
al volcán.
 
 
IV. III
 
 
Si no tenés sangre
de Barbie o Rambo
raramente seas
la militar o el principe
de esta fiesta.
Si tenés sangre
de obrero de hospital
playmobil
de cuidadora de granja
de ponys pequeños rosas
de ejecutivo de fábrica
de calzones
está aún para vos
el espejo deforme
el cobre
el juego de la carne
de los pobres.
Los asilados
y analfabetos
y inconclusos
no tenemos dicha
no tenemos ficha o personaje
nuestros dados han dado
golpe tras golpe predecible
así que
jugamos por perder
en el subsotano
del sistema herido, en el lodo
con mierda hasta los codos.
De la infancia
queda el impulso
las ganas de volarnos
las mentes descifrar
los pentagramas que nunca
tocaron música alguna
ni con la percusión del pecho
ni con los tungos
tambores del llamado
en los labios
como de dios mujer
entristecidos
ramificados en la tele
doloridos resecos por el sol
la mezcla de cristal y alcohol
labios de esa dios fríos
silenciados ocultos amorda-
sados,
Prostit-
uidos,
Labios que nunca antes
arte alguna llegó ni a por asomo
REPRESENTAR.
Labios Múltiples del Número Imaginario Irracional.
 
 
VI.II
Adentro siempre es lejos
no hay perfume y rara vez
raja la noche el silbo 
de los recolectores nocturnos
lejos del centro en la periferia
verde ocre gris ladrillo y luz
crecen zanjones en los ojos 
de humo se zarpan en dengue
los jejenes se inunda todo
nunca llega nada
 
 
VI. I
tus ojos que hicieron un arte
del labio un atardecer ritmo
a tropel del salvaje avance
declive en pradera familia de granos
tus ojos que no pudo
matizar la muerte abstraer
la cámara tus ojos calzados                           Están en la Máquinatus ojos vibrar de sentido 
y sanción de simétrica llama
no ven lo que es                             la que mira es la Máquinay cuando el cerrar
de tus ojos mecánica mágica
abre del mundo los engranajes
en pampas de sueño aparente
tu libre albedrío tu empiria onírica
es el holograma
el reflejo desesperanzador                            de la máquina.
 
 
VI.I*

ver en ojos de nuevos veres

desotros seres de nuestro ayer

atan y aman a seres en eras manos

desatadas – ver ser en esos ojos

atarde  -sidos sientes mañana sin

más que ayer más mañana mejor

                                              Hoy.

 

 
 
La reproducción de la tristeza, Matías Massa
Las estrategias de la reproducción social, Pierre Bourdieu.
 
 

 

 

Microficciones de Nanim Rekacz

En el programa 87 se escuchan algunas microficciones de Nanim Rekacz: escritora, bloguera, fotógrafa, viajera e intérprete asombrada que acaba de publicar Jardín Felino, en Macedonia Ediciones.

 Aquí, algo de Nanim.

 

imagen obtenida de http://nanimr.blogspot.com.ar
imagen obtenida de http://nanimr.blogspot.com.ar
 
PERSISTENCIA
 
Lo seguiré intentando, una y otra vez, aunque choque siempre contra tu pared. Te seguiré mostrando estrellas, indicando senderos, encendiendo la lumbre. Aunque prefieras mirar la tierra, aunque temas caminar, aunque cierres los ojos. Volveré a hablarte aunque me grites, a abrazarte aunque te cierres. No se puede vivir sólo del aire ni de las migas que caen de las mesas de los otros ni esperar el milagro de los panes y los peces. No quiero que llegue el día en que abras la canilla y no brote agua, el plato sobre la mesa esté vacío, y no haya fuego en el hogar. Por eso, seguiré sembrando ideas y brindando alternativas, sonriendo entre las lágrimas, apostando a que cuando llegue el futuro estés preparada.
 
 
LA ROCA PERFECTA
 
Por años había buscado el trozo de mármol adecuado para esculpir una obra que lo inmortalizara: su propia efigie. 
Apoyó el cincel con suavidad en la veta precisa, apuntó con el martillo.
Golpeó. 
 
Y se convirtió en piedra.
 
 
ANTICONSUMISMO
 
Voy a lamer el plato hasta que brille, recogeré las migas
y pasaré el dedo por el fondo de tazas y de vasos.
Haré guisos con las sobras de comida.
Voy a zurcir las medias, remendar las blusas, destejer
 y volver a tejer las bufandas y los sacos.
Lustraré a nuevo los zapatos.
Sembraré zanahorias y haré dulce de zapallos
y me untaré la piel de aloe vera.
Sacaré vino de las uvas de mi patio.
Apagaré el televisor y miraré tan sólo estrellas.
 
Pero hay algo que no voy a mezquinar ni ahorrar: amor.
 
 
CUERPOSCUERDAS
 
Se atan y desatan nudo desnudo nodo trenza hebra sobre hebra hembra sobre hombre abre cierra hombre sobre hembra obra abraza crea sombra asombra danzan dan dan dan.
 
El blog de Nanim Rekacz.
Nanim R. en faceb.

Poemas de Sandra Cornejo

Sandra Cornejo, imagen obtenida de http://poetassigloveintiuno.blogspot.com
Sandra Cornejo,
imagen obtenida de http://poetassigloveintiuno.blogspot.com

EN EL PROGRAMA 86, SE ESCUCHAN ALGUNOS POEMAS DE SANDRA CORNEJO APARECIDOS EN SU ÚLTIMO LIBRO: BAJO LOS RÍOS DEL CIELO. Ediciones al margen, la plata 2014.

 
 
 
 
 
Un lago
 
Cuentan que la profundidad de un lago
es semejante a la altura
de las montañas que lo rodean.
Cada vez que observo
esa superficie
al ras de una breve playa
me conmueve este pensamiento.
Era un día de febrero
un día cálido, sin viento.
Carmen dormía.
Vos y yo caminábamos en el muelle
haciendo equilibrio
entre hierros atravesados
sobre un apoyo invisible.
No te animabas a zambullirte
el agua de un lago siempre es fría, casi helada–
yo apenas jugaba con los pies descalzos
en el oleaje.
Todo el mundo estaba ahí.
La cabaña a pocos metros
el silencio
y en la montaña
la presencia inalterable del fondo del lago.
 
A nuestra familia Quintana en Esquel
 
 
 
Alabanza
 
Por tres generaciones
que yo sepa–
las mujeres de mi familia
perdieron su cría.
Cuando esperaba a mi hijo pensaba en ello.
Comprendí que estaba marcada
que era posible tanto
la noche como el día
por eso
le hablaba a mi criatura
como quien en el buen clima siega el heno
y para el tiempo inclemente
prepara los enseres.
Sangré.
Sangrar no es buena cosa antes del parto.
Ahora
cuando mi hijo va y viene por los caminos del Señor
siento su presencia natural, como la lluvia o el ciruelo
pero hay un instante, en cada día,
que vislumbro el milagro
la diferencia–
y agradezco.
 
 
En el resquicio del invierno
 
En el resquicio del invierno
las brasas arden
ascuas del sol que permanece desnudo
sobre las tejas del hogar.
Alegría y dolor acampan
bajo un mismo cielo.
De cada reino, seres celestes,
cruzan hacia la Comarca.
Un orden cambia
pero la rosa mosqueta aún crece entre los espinos
y las yemas germinan en las araucarias.
Fiel a aquello que querían nuestras almas
la madurez arrebata a la tristeza
sus candelabros nocturnales.
De la mano de los alquimistas
como lobos helados
sin temor al silbido de las balas
regresamos.
 
 
Contextos
 
Una torre cilíndrica de hormigón.
Es lo primero que puede verse en la distancia.
Luego las casas precarias
los muros
y por fin
las rejas.
Después, el alambre de púa
la basura sobre el barro
y un poco más lejos
la villa
los carros
los perros flacos y sedientos.
Dentro
en un mundo parecido al nuestro
me aguardan
amigas de otra vida
reencontradas
no sé muy bien, todavía, por qué.
 
 
En Cösmiko
La defienden.
Es una antorcha que pasan
de mano en mano.
La refugian
como si de algo sirviera
o para alguien la cuidaran.
La contemplan.
En círculos
pintan sobre la pared
“nunca muere”.
 
Murciélagos de la medianoche
mutantes
migratorios.
 
Nos recuerdan lo que fuimos
lo que no habríamos sido
si no fuera por ella
la poesía.
 
Para  El rey de las criaturas La escuela de nadie
 
 
 
 
Fuente: Bajo los ríos del cielo, Sandra Cornejo, Ediciones Al Margen, La Plata, 2014.
 
Sandra Cornejo en Tuerto Rey
 

Poemas de Lea Goldberg

Lea Goldberg

Lea Goldberg

Gracias al peligroso compañero Arturo Serrano, conocimos a Lea Goldberg, una poetisa israelí que quiso participar del programa 85. Algunos dirán que involuntariamente quiso participar, pero el maestro Nadie supone que las personas que se animan a compartir su voz estarán siempre cantando entre nosotros.

          Por otro lado, con respecto a Arturo Serrano, podemos agregar que es poeta amigo compañero necochense y elemento de perpetua zozobra para el maestro Nadie, al punto tal de coordinar un taller de poesía en un neuropsiquiátrico de su ciudad. Esto inquieta al maestro.. porque dice que es él quien debería estar ahi… en el lugar de Arturo o más bien entre los participantes de su taller. Envidia de algún modo la cercanía del mar, la poesía y las instituciones en las que se trabaja con personas a pesar de las instituciones.
          En ese taller, compartieron hace un tiempo unos poemas de Lea Goldberg, y nosotros, lejos pero ahí también, conocimos a esa poetisa y la leemos hoy acá, para que sus palabras sigan su viaje.
 
        Acá, algunos poemas de Lea Goldberg.
 
 MUY LEJOS NO ES EL MAR.
 
No es el mar
lo que está entre nosotros
No es el abismo
lo que está entre nosotros
No es el tiempo
lo que está entre nosotros
 
Es-somos nosotros
quienes estamos entre tú y yo
 
 
 
EN ESTE DÍA
 
En este día se corta el pan
y juntan los frutos en el cesto.
En este día vuelven los hijos a casa
y las hijas esperan a la puerta.
En este día van las nubes al cielo
a anunciar la lluvia bendita a la viña y al huerto.
Y en la ciudad, a la entrada de los mercados
suben los aromas de la manteca y el aceite,
brillan las escamas de los pescados,
fermenta el vino.
 
¡Dónde morirás tú, alma mía, en un día así!
Día pleno y hermoso,
día lleno y sencillo,
día de luz
¡Día que es día!
¡Día como todos los demás días!
Dónde te echarás a descansar
antes que se apague el estrépito.
Dónde le dirás adiós
antes que calle la muchedumbre.
Dónde te irás doliente
antes que cese su alegría.
Dónde dejarás tu noche eterna
antes que beses la primera estrella.
 
 
LA MUERTE DEL CIELO
 
El cielo ya murió.
El árbol agoniza.
¿Quién sabe?
Tal vez sea la piedra
la única que viva.
Sólo queda saber
si no la matarán
con toneladas de caminos
en los barrios nuevos.
Quién habrá de creer
que tuvimos un nombre
grabado en el cielo,
tallado en la madera
y en el centro de la piedra;
y que respiramos
y agonizamos
en una ciudad así.
Entonces ¿qué?
 
Desde hace tiempo
nadie me espera allá.
Y si no existe el mar,
¿qué naves partirán?
La senda breve,
la compañía escasa…
Entonces, ¿qué?
Una semana,
un mes,
un año más.
 
 
Una vez muerta,
el mundo seguirá.
Quién amará a quién
y alguien odiará.
La senda breve,
la cuenta impaga.
Entonces, ¿qué?
¿Una semana?
¿Un mes?
¿Un año más?
 
Cae el rocío y la noche
se congela en mi cara.
En el próximo cruce
idénticos caminos.
Despertaré mañana
y cuando abra mis ojos…
¡Dios!
¡Una semana,
un mes,
un año más…!
 
 
 
 

La Plata Spoon River Antología sobre la inundación.

Imagen obtenida en http://librosdelatalitadorada.blogspot.com
Imagen obtenida en http://librosdelatalitadorada.blogspot.com
Nilda Luján Godoy es una de las víctimas de la inundación de La Plata de abril del 2013.
Nilda Luján Godoy es también el nombre de un poema de Eric Schierloh publicado en La Plata Spoon River en la Colección Los Detectives Salvajes, libros De la talita dorada.
Ese poema, leído por Julián Axat al cumplirse un año de la inundación, se puede escuchar en el programa 85 gracias al registro de Radio Futura.
Aquí, algunos enlaces a esas palabras que forman parte también del Libro Sagrado de Tolosa:
 
 
La Plata Spoon River, Antología sobre la inundación. Texto de Julián Axat en De la Talita Dorada.
Poesía para las víctimas de la inundación. Nota aparecida en revista La Pulseada.
 Radio Futura en youtube: Poesía por la inundación. Registro audiovisual de las lecturas en el marco de las actividades realizadas a un año del 2 de abril del 2013.
 
 
 

Poemas de Norma Etcheverry

 

Norma Etcheverry. Imagen obtenida de http://lospoetasnovanalcielo.blogspot.com
En el programa 84 se escuchan algunos poemas de Norma Etcheverry.
 
Norma Etcheverry nació en Ranchos, provincia de Buenos Aires y vive ahora en La Plata. publicó algunos libros de poesía, participó de varios proyectos interesantes como la revista de poesía El Espiniyo, entre otros. y llegó a esta escuela gracias a las oyentes recomendadoras y también a varios sitios de internet que consultamos seguido: como por ejemplo http://conestabocaenestemundo.blogspot.com y http://lospoetasnovanalcielo.blogspot.com
 
 Aquí, algunos de sus poemas.
  
 
AGUAS
“La lluvia es bella y triste y acaso nuestro amor sea bello y triste…”
Raúl González Tuñón 
Dice la lluvia que esta vez
pasará de largo
que no se llevará los colchones
ni las fotos del bebé
ni los papeles del renó
ni la escritura del terreno
que no dejará su marca en las paredes
heridas de arroyo abierto
bajo un cielo de cartón
chapas grasas de la noche
en que resbalan las gotas
por la frente del barrio
dice la lluvia que luego
se tenderá mansita
sobre el asfalto que viene a cuenta
de una promesa
o en otras sogas de la ropa
o en el escote del veranito
que arrima mesas
a la vereda
Va tan rápido el mundo, la vida,
pasan los nombres en el diario
y tantas cosas pasan
pero el agua
no
el agua se queda
estancada
un remolino de basura
frunce la banquina y tus labios, negra,
que antes del agua fueron de miel
ahora son dientes
perros en furia mordiendo el barro
dice la lluvia que ya basta
digo yo, negra, que ya basta
que así no se puede construir
ningún amor
ningún recuerdo
para mañana.
 
  4
 (del libro: La ojera de las vanidades)
 
 Junto mis huesitos
 en la hoguera de las vanidades
 porque según la abuela Jana 
 nadie teje con agua del propio río
 Nadie cruza él mismo
 a nado el fuego
 Nadie nada sabe
 de las cosas que realmente
 pasan en el mundo.
 Tengo un esqueletito
 que brilla en la noche
 y me alumbra
 Voy tras él
 veré de reunirme con mi espalda
 Huesito quemado y ceniza
 seré carbón tizne tinta
 hilo sin hilar
 haré crochet con las memorias
 de mi origen.
 
  
 
CONVERSACIONES CON EL VIENTO                                                                                 
  
                         (“El viento tiene algo que decirnos”. Roberto Malatesta)                                                                                      
   
Me siento a tus pies. Como si estuvieras aquí, aunque no estás. El viento habla por vos. 
   
 “…pero me conoces, sabes que soy una nulidad, vengo de lo más profundo del bosque” 
 
 
   
 Pronuncio tu nombre. Te nombro por tu nombre y entonces estás.  
  
 “el sonido es algo que envuelve al nombre”  
   
Y lo repito una y otra vez. Repito tu nombre.  
 
 
  
 “al amor, cualquier tipo de amor, le encantan las repeticiones
  
porque desafían al tiempo”  
 
  Y entonces estás. Ahí estás. Acá estás. Acá mismo. A tus pies, donde yo estoy porque no olvido.   
   
lo opuesto a lo eterno es lo olvidado” 
 
  
  
 Esto que hay alrededor no es lo único que existe.
 
  Muy dentro late otra voz como una criatura del verano
  
  gestándose.
 
  Aunque jamás pise la faz de la tierra y sólo se deslice. 
 
   
 “el sonido envuelve tu nombre”  
   
El viento dice que todo está bien así
   
que siga andando el tiempo y su juguete
 
  y se deje envolver en esta sensación que habla por nosotros  
 
  
 
 “cuando se recuerda a alguien y ese alguien emerge del olvido…”  
 
 
  
 es la misma sensación  que da la luz
 
  semejante a desplegar el vuelo.
 
 
 
 
La inundación
 
Llueven sapos de punta
y algunos cuantos nos tragamos
 
Cuando sube el agua se lleva
todos los sueños
 
Cuando baja el agua queda
una realidad mojada y puesta a secar al sol
y los sapos saltan a esconderse.
 
 
 
 
 
 
       Norma Etcheverry
Nació en Ranchos, provincia de Buenos Aires, y reside en La Plata. Estudió Periodismo en la UNLP y cursó en Humanidades materias de literatura y filosofía. A fines de los 80 participó, entre otros, con E.Tomaz, Caso Rosendi,  Rezzano, Patricia Coto, Carlos Ríos, Susana Dakuyaku, Ralveroni, de la Feria del Autor Inédito, un proyecto que llevó la poesía a la calle mediante la difusión de producciones artesanales en plazas y espacios públicos. Publicó “Máscaras del Tiempo” (1998) y “Aspaldiko” (2002), (Editorial Universitaria de La Plata). Colabora en la revista de poesía “El espiniyo”, y  publicaciones del interior. Produce “Diagonal Converso”, revistual breve que se distribuye periódicamente por correo electrónico www.diagonalconverso.blogspot.com . Ha participado en Talleres de escritura en la Casa de la Poesía de Buenos Aires (Coordinación: Alicia Genovese).(www.ovejasenlaniebla.blogspot.com)
 
 

Javier Mascaro.

Javier Mascaro
Javier Mascaro

En esta Escuela de Nadie he sufrido muchísimo (recuerdo, sin ir más lejos, al maestro Nadie quebrándome una pierna de un fierrazo en el programa 5 o 6). Pero también hubo cosas maravillosas: conocer la poesía de Javier Mascaro, por ejemplo.

En el programa 83 leo algo suyo. Escuchen si gustan o entren aquí:
Javier Mascaro Poesía.
Javier Mascaro en el Face.
 
 
77922245-28
 
La verdad 
no entiendo a espineta y a los redondos
No entiendo las aceitunas ni el roquefort
Nunca entiendo las poesías

Yo lo que entiendo es el sabor
la perspicacia
de mojar el pan en el tuco
o en el jugo de la ensalada 
y en el medio de esos placeres mirar para arriba y agradecerle a mi dios (que es una mujer gorda y canosa comiéndose un sanguche de salame en una banqueta) el buen gusto en la creación.
  
Cuando se voló el techo.
Mi casa era una casa común con paredes, piso y techo. En un costado una cocina, y más o menos por atrás un baño. Mi familia era una familia común con hermanos, padres y perros. En un costado una mamá en una cocina y más o menos por atrás un papá en una tele.Mi hermana con un teléfono, mi hermano con un teclado, mamá con la cuchara y papá con el control remoto.Cada uno con sus cosas, cada cosa con su dueño, cada dueño con cada cosa, cada cosa en su horario. Nada se mezclaba con nada, ni nadie con nadie, ni mamá con el galpón, ni papá con el delantal, porque había cosas que hacer o porque hacer siempre se hizo igual. Pero un día se nos voló el techo, y se cortó la luz. Entonces vimos que arriba había unas estrellas hermosas. Y nos acostamos y las miramos y nos juntamos bien porque hacía frío. Y descubrimos como era cada uno. Y jugamos al dominó y al tuti fruti. Y cuando vino la luz ni la prendimos. Y cuando vino el techo no lo quisimos. (lo trajo un vecino) Y me parece que mi hermana escondió la tele en un cajón y mamá convirtió la computadora en una olla. Por eso con mi hermano hicimos un guiso, y papá lavó los platos. Y entonces se empezó a mezclar todo, y así todo desordenado nos dimos cuenta que todos éramos más lindos. Y a veces no encontrábamos las medias, ni los vasos, pero encontrábamos las caras con más dientes y las espaldas con más abrazos. Yo vi que mi papá tenía la parte de adelante de la cara, porque con la tele no se le veía. Y había un montón de canciones en el lavadero que nunca habíamos cantado. Agarramos primero las más aburridas y después las más bellas y las trajimos más cerca de la cama para cantar mirando las estrellas.